sábado, 4 de julio de 2015
Hace unos días, en vísperas de mi cumpleaños 34 alguien me pregunto ¿Cómo definirías como ha sido tu vida? -Un poco de malas decisiones y otro tanto de mala suerte- Respondí.
Me sorprendió lo velocidad de mi respuesta, comencé a pensar que solo lo había respondido por decir algo, pero haciendo un análisis (no muy elaborado) llegue a la conclusión de que podría tener razón.
Quiza es inútil desenmarañar toda la complejidad de los puntos negativos o lo que va pasando.
Benjamin Buttom era una de esas películas que nunca hubiera visto de no ser porque leí una reseña de las 10 razones por las que David Fincher es un genio. (hasta ese momento me entere que Fincher la habia dirigido) Obviamente me dio curiosidad y decidí darle una oportunidad, la película no es mala (quitando que es un dramón para mujeres cursis) pero la secuencia del accidente es maneja con muy buena habilidad, describe muy bien una serie de acciones que desencadena una consecuencia. El llamado “Efecto Mariposa” o "Teoría del caos", como una pequeña acción puede cambiarlo todo, esas pequeñas causalidades o casualidades, que las personas suelen llamar de manera romántica Destino. Del cual me he convertido en un completo detractor.
¿Qué tanto influye la casualidad o causalidad en nuestras vidas y que tanto control tiene sobre ella? Me rehusó a creer que las decisiones que he tomado a través de los años son cosas ya escritas y de las que no tengo el control, o quiza tenga tambien algo que ver la suerte.
Cuando tenía 8 o 9 años varios dias despues de ver el primer episodio de los años maravillos, le pregunte a mi padre algo que escuche durante el programa, algo tan estupido como – Papá ¿Qué son las píldoras anticonceptivas? – Eso no se pregunta Miguel, te trae mala suerte. Respondió mi padre con un tono entre seriedad y molestia. Quiza esa pequeña transgrecion pudo haber tenido algo que ver. Lo que nunca me dijo mi padre fue cuantos años, días o siglos de mala suerte traia consigo la pregunta. Aunque no lo crean y es estupido pensarlo, muy de vez en cuando pienso que si ha tenido una relacion con mi andar por la vida esa extraña maldicion.
Por ejemplo, Me encontré con una amiga del CCH que tenía cerca de 13 años de no ver, me resistí un poco al encuentro ya que no era una de las personas que me diera gusto volver a ver, sin embargo ella me hablo primero y desemboco en agregarla en Facebook, me reencontré con muchos compañeros entre ellos una chica que tenía mucho más tiempo de no ver, el encuentro fue agradable y desencadeno en una noche de pasión que se repitió un par de ocasiones, quizá si me hubiera enamorado de ella podría haber dicho que el destino la puso en mi camino, pero ante mi completa negación a enamorarme o sentir algo lo tome como una buena casualidad.
Focus
Manejaba con la mirada perdida, la felicidad y la melancolía crearon un nudo en mi garganta… ¿No se que sea mas complicado de recordar, esos primeros días o un día como hoy? O quizá sea peor si nos remontamos en el tiempo, justamente 13 años atrás donde el caos comenzó. O vayamos mas atrás; algo así como 20 años, la ultima vez que le daría a mi padre esa satisfaccion, esa ultima que en su momento paso como un gran logro y que en realidad era un pequeño paso de los millones de tropiezos. 14 años atrás les di esa satisfacción nuevamente aunque no hubo fiesta alguna. Mi papá se ha ido sin haberle dado esa satisfacción.
¿Cual nudo seria el mas difícil de soportar?
Hace unos años, cuando este viaje en la universidad comenzaba deseada tanto que estuviera en estos pequeños logros al igual que en los grandes tropiezos y me moriré de ganas de decirte...
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