viernes, 27 de marzo de 2015

My Generation

Mayo 2001, mi madre llegaba de viaje de Madrid, estudiaba música en la G Martell, era uno de los pesos pesados de la batería (casi todos los ensambles me buscaban para tocar con ellos) mi hermana postiza nos informaba que seria madre, me faltaban pocas materias para acabar el CCH, todo era tan relajado en esa época un mundo lleno de sueños… de ambiciones. En MTV comenzaban a poner pop, los reyes de la época eran Korn, Papa Roach, Linkin Park, Deftones… el Nü Metal estaba en su apogeo. Ahora, hagamos un supuesto. ¿Qué habría pasado si no hubieras recibido esa llamada? ¿Qué habría pasado si no hubiera estado ahí mientras la recibias? ¿Nada de esto hubiera sucedido, si nuestras vidas se hubieran fragmentado en el momento que tenia que pasar? ¿Habria terminado la carrera de arquitectura? ¿Habria sido el baterista tan cabron que quería ser? O ¿Habria sido el tipo de amigos que tiene mi primo ahora? Nunca sabré que hubiera sido, la realidad es que ahora soy un papá ruckero, un papá que se puede ir a un concierto para recordar sus viejas glorias y sus antiguas decepciones, un papá dejando a su hijo en casa jugando PS4 con el pleno consentimiento de él ya que tiene la premisa de que ese concierto de hace 14 años fue uno de los conciertos menos desmadrados de toda mi existencia. Ser un guey de 34 años no es tan fácil cuando todas las cosas que ha realizado en 14 años han valido para puro pito, un papá que tiene estos pequeños momentos de nostalgia y es momentáneamente feliz. Lo que es una realidad es que extrañaba esos momentos de valemadrismo y que la respuesta mas clara a todo esto es que I did all for the nookie. Gracias Limp Bizkit por recodarme que alguna vez fui joven y que trato con mucho esfuerzo ser ese pedazo de idiota que puede brincar como imbécil en un concierto sin preocuparse por el dia siguiente y dejarme claro que lo único que no me ha decepcionado en esta pinche vida es la BENDITA MUSICA.

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