sábado, 27 de septiembre de 2014

PRIMERA ADVERTENCIA: No me ames

Alexis miraba la television en le cuarto de su madre, no dejaba de pensar en ella imaginaba tantas cosas mientras sonreía, había roto la promesa que se hizo a si mismo - No me voy a enamorar. - repasaba en su mente. Se levanta y toma una decisión hoy le digo!!! Suena el teléfono, contesta y sonríe. La voz de Michelle suena áspera y mas cuando menciona que ya no quiere verlo, que le gusta y todo pero no quiere lastimarse ni lastimar a nadie, Alexis se derrumba en la cama de su madre no tiene oportunidad de decir nada, un vacío llena su estomago solo alcanza a decir que así será, cuelgan.... Alexis tarda en reaccionar, la voz de Marc Anthony exclama ¡ ... te haré sufrir con este corazón que se lleno de mil inviernos! Esa frase pego, y pego duro, fue un día triste para él por fin había decidido terminar con su era glacial y el azote del invierno volvió a pasar, trato de estar tranquilo pensado que eso tenia menos de un par de semanas de haber comenzado, pero no podía dejar de sentirse frustrado pero se consoló pensando que en algún momento volvería a abrir su corazón a una desconocida. Antes de dormir Alexis fumo un cigarro, sabia que ella llamaría, casi se termina la cajetilla esperando esa llamada, cuando lanzaba la ultima bocanada de humo del ultimo cigarrillo el teléfono rompió el silencio, corrió por las escaleras como una mañana de 1985 (curiosa analogía ¡pobre Alexis! aun no sabia nada) ella llamo, estaba fuera de la ciudad pero solo llamo para saber una cosa....

forever dolphin love

Caminando por las calles de Polanco yendo al encuentro de una amiga, un vagabundo buscada en un bote de basura, llevaba una falda negra arriba de un pantalón azul, una chamarra negra y una bolsa de mujer color dorado, el cabello quebrado, largo y sucio con un moño dorado, da unos pasos y se detiene frente a una caseta de teléfono, al estar mas cerca voltea a verme y noto que tiene la cara pintada de blanco y amarillo, la pintura cuarteada hace mas impactante su rostro y mas grotesca su imagen, tiene una mirada vacía y penetrante, me mira fijamente, cuando paso a su lado me sigue con la mirada apresuro el paso, no negare que me puso los pelos de punta, mientras trataba de disimular que me impacto ver su rostro, di unos pasos con los ojos cerrados por unos segundos, seguí caminando recordaba mi impresión de la escena de vagabundo en Mulholland Drive, apresuro el paso dejando atrás esa horrible imagen, no me atreví a voltear, a unas cuadras frente a mi veo a una señora con un niño de unos 5 años de edad con un globo en forma de delfín, miro su globo, me detengo y sonrío, me recordó un globo que le compramos a Patricio hace muchos años, me detengo un momento mientras sigo con la mirada al globo que flota, comienza a sonar forever dolphin love en mi Ipod la señora cruza la calle apresurada con el niño aferrado de su mano y vuelvo a ver al vagabundo, supongo que fue el motivo que la mujer salió corriendo, estático por unos segundo noto que me esta mirando fijamente otra vez a unos cuantos metros de distancia, hace un gesto y extiende los brazos, paso saliva, giro la cabeza y camino un poco mas rápido.... Camino por calles aledañas desviandome un poco de mi ruta, volteando a cada instante para ver si el vagabundo esta detrás de mi, nunca había sentido una paranoia igual en mi vida, me detengo unas cuadres muy lejos de mi destino me di cuenta que antes de salir despavorido estaba a un par de cuadras de llegar a la oficina de mi amiga, retome el camino mirando a todos lados poniendo atención en los marcos de la puertas y las jardineras cercanas, suena el teléfono, es mi amiga diciendo que acaba de salir de su trabajo, comenzamos a platicar y poco a poco fui retomando la clama, unos minutos después veo a mi amiga caminando sobre la misma acera que yo, sonrío mientras le digo por el teléfono que ya estaba muy cerca, reímos sin cortar la llamada y vuelvo a ver al vagabundo pero ahora de espaldas cuando pasa al lado de mi amiga, me detengo un momento el vagabundo voltea lentamente viendo a mi amiga, ella viene agachada y hablado conmigo por teléfono, el vagabundo queda de frente a mi y vuelve a mirarme a los ojos mientras extiende los brazos, mi amiga me ve y sonríe cuelga la llamada y hace un comentario después saludarme y me abraza, vamos por unos esquites a Moliere. Caminamos por las calles platicando pero no comento nada sobre el vagabundo. De esto ha pasado mucho tiempo y aun siento ese sudor frío.

1999-2014

El desarrollo de las historias que vivimos día a día no son más que causalidades o casualidades que románticamente solemos llamar DESTINO, y también nos hacen darle un nombre a las sensaciones; Eterno-Infinito, Aditi o Maktub podemos darle el nombre que se nos antoje para hacerlo aun mas dramático de lo que ya es. O de lo que fue. Una cifra de números acomodados de manera juguetona para darle un significado a las cosas; al final, esa coincidencia numérica nos marco... de alguna forma u otra, para bien para mal para la eternidad con la fiel conciencia que no era así. En un principio no solo fuimos tu y yo, éramos todas esas historias que desembocaron en el momento preciso, algunas veces me pregunto ¿Todo esto tenia que ser como fue, si esto estuvo destinado a ser, sí el día perfecto para comenzar nuestra histeria era inevitable? Quizá si, aunque en este momento podría justificarme pensando que esa cifra tenia que ser especial, por que así deseaba con todas mis fuerzas que lo fuera y nada tenia que ver contigo, y que todo esto fue un pretexto para darle un significado perfecto. Perfecto, como pueden ser pocos días en la vida. Perfecto, como el tiempo, como la muerte, como la naturaleza, como el génesis. Perfecto, como el día en que un anciano subió a cantar al metro camino a casa. Perfecto, como el instante en el que no acepto las monedas que le dábamos. Perfecto, como cuando dijo que éramos lo mas hermoso que había visto en su vida. Perfecto, como cuando dijo que lo que canto fue para nosotros y por nosotros. Perfecto, como tu mirada que no me hizo poner atención a lo que cantaba. Perfecto, como este momento en que no puedo recordar que canción era. Perfecto, cuando me doy cuenta que no existía nadie mas en el mundo. Perfecto, como lo era todo... Perfecto, como el Cenit de nuestros momentos. PERFECTOS momentos que se van desgastado lentamente. Momentos PERFECTOS que es mas fácil aceptar que tratar de imaginar que jamas pasaron. PERFECTOS momentos que no regresaran. Momentos PERFECTOS que al tratar de ocultarlos es como renunciar a uno mismo. ¡Perfecto! Ese era la forma que alguna vez describí esos primeros andares. Ese numero representa mas de lo que muchos entenderán, antes de esa cifra, solo éramos un par de seres humanos imperfectos perdidos en el tiempo, en otro espacio, en otro tiempo; en el que tú eras una persona diferente a mí y viceversa. Nos cambiamos la vida, ya sea para bien o para mal, quizá nunca entendamos el por que de todo esto. La única certeza que tengo es que a la distancia existe algo que con nosotros morirá y que seguirá por el resto de nuestras vidas, ese tipo de sensaciones con las que uno tiene que aprender a convivir. El desarrollo de esta historia que vivimos por 12 años no fue solo una casualidad o causalidad, que quizá diga con arrogancia que tampoco fue el DESTINO para quitar el romanticismo que va plasmado en la palabra. La única certeza que tengo hasta este momento es.... Que nunca quise envejecer con nadie mas. Y eso, es el mayor reto que me he autoimpuesto al día a día.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

¿Que sigue después del arte?

-¿Qué sigue después del arte? Pregunto un amigo durante una fiesta. A nuestro alrededor el alcohol corría con singular alegría, la música era olvidable y la fiesta aburrida, tal vez lo más interesante que podría pasar esa noche era buscar respuesta a esa interrogante con intelectuales de bolsillo, filósofos pretenciosos, matemáticos clavados, físicos y actuarios alcoholizados. Divagamos demasiado buscando la respuesta, cada uno daba su opinión y refutaba al otro haciendo más extensa la discusión, más que un debate parecía una competencia para ver quién era el más clavado. Así pasaron horas (seguramente no más de 30 minutos, recuerden que estábamos ebrios) lo único que recuerdo con claridad es el momento en que un físico comenzó a elaborar una teoría cuántica para encontrar la respuesta, mientras un amigo menos ebrio comenzó a acercarse sin el afán de integrarse a la plática sino de saber de qué demonios hablábamos. - ¡Están de la verga! Exclamo interrumpiendo al Físico mientras se alejaba dejándonos a todos en silencio, algunos segundos después retomamos la charla pero de cosas más simples y menos redundantes. El amigo que hizo la pregunta continúo la discusión con un par de personas, yo decidí perderme en la fiesta, en momentos platicaba con personas que sabía jamás volvería a ver o al menos si las veía no sería capaz de recordar. Durante el trayecto de regreso a casa pregunte a mi amigo sobre el origen de la pregunta, - ¡Ahí van a seguir mamando! fue la respuesta de mi otro amigo. Reímos por unos segundos y menciono que la pregunta la hizo un maestro de su facultad y comenzó a hablar del tema, no se si me gano el sueño o simplemente deje de prestarle atención. A muchos años de distancia recuerdo esa pregunta pero no la respuesta y evito sacar el tema cada vez que veo a mi amigo por temor a enfrentarme a una de sus tantas teorías, definitivamente hemos evolucionado, él está apunto de obtener el grado de doctor y yo estoy a nada de recibirme con honores como neurótico profesional.