sábado, 27 de septiembre de 2014

forever dolphin love

Caminando por las calles de Polanco yendo al encuentro de una amiga, un vagabundo buscada en un bote de basura, llevaba una falda negra arriba de un pantalón azul, una chamarra negra y una bolsa de mujer color dorado, el cabello quebrado, largo y sucio con un moño dorado, da unos pasos y se detiene frente a una caseta de teléfono, al estar mas cerca voltea a verme y noto que tiene la cara pintada de blanco y amarillo, la pintura cuarteada hace mas impactante su rostro y mas grotesca su imagen, tiene una mirada vacía y penetrante, me mira fijamente, cuando paso a su lado me sigue con la mirada apresuro el paso, no negare que me puso los pelos de punta, mientras trataba de disimular que me impacto ver su rostro, di unos pasos con los ojos cerrados por unos segundos, seguí caminando recordaba mi impresión de la escena de vagabundo en Mulholland Drive, apresuro el paso dejando atrás esa horrible imagen, no me atreví a voltear, a unas cuadras frente a mi veo a una señora con un niño de unos 5 años de edad con un globo en forma de delfín, miro su globo, me detengo y sonrío, me recordó un globo que le compramos a Patricio hace muchos años, me detengo un momento mientras sigo con la mirada al globo que flota, comienza a sonar forever dolphin love en mi Ipod la señora cruza la calle apresurada con el niño aferrado de su mano y vuelvo a ver al vagabundo, supongo que fue el motivo que la mujer salió corriendo, estático por unos segundo noto que me esta mirando fijamente otra vez a unos cuantos metros de distancia, hace un gesto y extiende los brazos, paso saliva, giro la cabeza y camino un poco mas rápido.... Camino por calles aledañas desviandome un poco de mi ruta, volteando a cada instante para ver si el vagabundo esta detrás de mi, nunca había sentido una paranoia igual en mi vida, me detengo unas cuadres muy lejos de mi destino me di cuenta que antes de salir despavorido estaba a un par de cuadras de llegar a la oficina de mi amiga, retome el camino mirando a todos lados poniendo atención en los marcos de la puertas y las jardineras cercanas, suena el teléfono, es mi amiga diciendo que acaba de salir de su trabajo, comenzamos a platicar y poco a poco fui retomando la clama, unos minutos después veo a mi amiga caminando sobre la misma acera que yo, sonrío mientras le digo por el teléfono que ya estaba muy cerca, reímos sin cortar la llamada y vuelvo a ver al vagabundo pero ahora de espaldas cuando pasa al lado de mi amiga, me detengo un momento el vagabundo voltea lentamente viendo a mi amiga, ella viene agachada y hablado conmigo por teléfono, el vagabundo queda de frente a mi y vuelve a mirarme a los ojos mientras extiende los brazos, mi amiga me ve y sonríe cuelga la llamada y hace un comentario después saludarme y me abraza, vamos por unos esquites a Moliere. Caminamos por las calles platicando pero no comento nada sobre el vagabundo. De esto ha pasado mucho tiempo y aun siento ese sudor frío.

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