viernes, 5 de diciembre de 2014

Mi vida y las artes: Ser diferente en un sistema cuadrado

Mis hermanos fueron muy buenos en la escuela, decía mi mamá que todos estuvieron becados por parte de la secretaria donde trabajaba mi padre, al ser yo el menor, mis padres y mis hermanos no podían esperar mas, tenia todo para ser un exitoso profesionista. Mi familia decidió inscribirme en una escuela particular para darme la mejor educación posible, tenían la posibilidad de brindarme algo que mis hermanos no tuvieron. Salí del kínder sabiendo leer, escribir, sumar y restar, tenia noción de cómo dividir y multiplicar, al entrar a la primaria mis padres fueron citados a hablar con la directora, Miss Marilú les menciono que iba muy avanzado y que el grupo me quedaba chico y que era un niño muy inquieto, para esto ya había pasado la mitad del ciclo escolar, por lo que les propuso adelantarme de grado, que eso ayudaría a desarrollar mi potencial “según ella”. Mi madre, no pudo sentir mas que un orgullo enorme y acepto la propuesta de la directora sin preguntar siquiera si estaba listo para el cambio o pedir mi opinión, no la culpo, este cambio quedaba acorde a lo hecho por mis hermanos. Entre a segundo de primaria siendo el mas chico del salón cuando los grupitos ya estaban armados y con la premisa de que estaba muy avanzado a comparación de los demás ¡Grave error! Los niños suelen ser las personas mas crueles del mundo, aunado a esto yo no estaba listo para el cambio, ya tenia amigos en mi salón, ya estaba adaptado. En una junta en la escuela de mi hijo, la psicóloga menciono que el cambio de kínder a primaria puede ser uno de los mas difíciles para los niños estas etapas son decisivas, cada niño debe crecer de acuerdo a un proceso biológico natural y modificar estos procesos pueden ser dañino, y vaya que lo son. Mis compañeros me rechazaron desde un principio, las maestras eran una pesadilla y durante varios años no logre adaptarme a ningún grupo, mi madre comenzó a notar que no daba los resultados esperados y en lugar de ver que pasaba y encontrar los ¿porqués?, me regañaba. Los padres suelen esperar demasiado de sus hijo. Nota: Para darles una idea de cuan exigente era mi madre en cuestión escolar les citare algunos ejemplos. 1. Un día cuando iba en el kínder me caí de la cama y me fisure la clavícula derecha, por este motivo solo iba de oyente a la escuela, no podía escribir ni hacer nada, una tarde de sábado mi madre me dijo – ponte a hacer la tarea- yo con el brazo derecho inmóvil la mire y le dije –no puedo mover el brazo. – hazlo con la izquierda ¿que no puedes?- me respondió. 2. Una tarde en segundo de primaria nos enseñaron el uso de la “i” y de la “y” saque cero en el ejercicio y cuando mi madre lo vio me metió una chinga encabronada, hasta que llego mi hermano el arquitecto y me vio llorando en el sillón y le pregunto a mi madre que me había pasado, mi madre al enseñarle el ejercicio sin dejar de pendejearme, mi hermano se encabrono y le dijo a mi madre que el ejercicio lo había hecho bien, que la maestra se había equivocado, mi hermano me consoló y mi madre se quedo sin decir nada (en la época de mi madre no se ponía en duda el criterio de los maestros) a la mañana siguiente mi hermano fue en lugar de mi madre a hablar con la maestra, antes le menciono a la directora la situación quien mando llamar a la maestra, ella bajo con una cara de arrogancia impresionante, mi hermano la pendejeo hasta el cansancio. La directora reprendió a la maestra la cual estuvo a punto de perder su trabajo ese día. 3. Mi madre en vacaciones me hacia ver la teleprimaria y cuando terminaba el programa destinado a mi grado escolar le cambiaba de canal -no le cambies, sigue viendo lo que vas a ver los años próximos para que adelantes- entre dientes decía un –NO MAMES MAMÁ 4. Me mandaba a curso de regularización de 4 horas todos los días. Con todo esto ¿como chingados no iba a odiar la escuela? En lo único que sobresalía en la escuela era en artes plásticas según decían los directores que los trabajos que hacia se metían a concursos y que había ganado varios, nunca recibí un reconocimiento por ello, mi hermano el arquitecto siempre estuvo orgulloso de lo que hacia. Siempre me llenaba de elogios, él además de ser arquitecto pinta acuarelas, me llevaba a su despacho cuando estaba de vacaciones donde me dedicaba a arreglar maquetas, me llevaba a pintar con él, siempre impulso mi creatividad (él era el dueño de la barra de plastilina). Así fue hasta que conoció a su esposa. Mi hermano Paco siempre fue uno de mis hermanos favoritos y al que mas admiro, me enseño a apreciar la pintura, el cine y el arte en general, Un día me mostro Playboy y me enseño que la fotografía también era arte aunque presentara mujeres hechas para morbosear. Alguna vez también participe en una obra de teatro y mi actuación recibió buenos comentarios, pero como en muchas de las ocasiones ahí se quedaban, en un reconocimientos y ya, al parecer en aquella época ser bueno en artes no era algo que pudiera servir de mucho en la vida, es mas, ni siquiera destacaba en los deportes. La escuela era un martirio, varias veces fingía dolores de estomago para no ir, hacia berrinches impresionantes para no entrar y nunca nadie se pregunto el por que esa actitud, mis maestras me castigaban por no hacer lo que todos los demás, me sentaban entre compañeros que sacaban 10 en todo y les daba el libre derecho de regañarme y molestarme. Todo cambio cuando entro el gordo que se volvió mi único amigo (hasta la fecha lo es) a partir de ahí todo fue mas llevadero, cambie la telesecundaria en las vacaciones por estar en su casa estudiando y divirtiéndome como enano, en su casa se podía gritar y romper cosas, no estaba la figura estricta de mi padre y la negación al ruido ni la figura autoritaria de mi amada madre. En conclusión, no era un niño que no tuviera potencial, solo que me gustaban otro tipo de cosas y otro tipo de formación porque tenia otro tipo de intereses. Siempre fui un niño muy solitario, protegido y mimado en demasía, con temores inculcados, que no tenia el potencial de dejar atrás. Además que mi hermano paco alguna vez menciono que era inquisitivo y que no soportaba que la cosas no se hicieran como yo quería ( y vaya que tiene razón) pero tampoco era un niño libre. Mi madre dijo que lo tuve todo y que eso debía traducirse en ser feliz. Tuve una infancia sin carencias pero eso no se traduce en felicidad. No salí mal de la primaria como puedan llegar a creerlo queridos lectores, saque 8 de promedio final, pude haber hecho el examen para entrar a una secundaria publica pero mis padres no creyeron que podía aprobar el examen y decidieron inscribirme a la secundaria incorporada a la primaria, traducción: El infierno continuaría, con la mayoría de compañeros de la primaria y el mismo sistema pedorro de educación. “Un apellido no dice lo que llevas dentro” Dijo Rubén Blades en una de sus canciones. Y que razón tiene, a pesar de llevar la misma sangre, los mismo genes cada uno tiene su propia personalidad, sus propios gustos y sus propias habilidades. No culpo a mis padres ni mis hermanos, al final ellos trataron de hacer lo mejor posible, solo que nunca se detuvieron a preguntar o interesarse en lo que yo era (SOY)

No hay comentarios:

Publicar un comentario